MONSANTO: EL MONTE ISLA BAJO LA NIEBLA

20151011_142123

Monsanto es un monte, es una isla, es todo eso y más, o acaso más metafóricamente, una Masada Palestina trasladada a tiro de piedra de la frontera con España por el empecinamiento de un gigante de manos gigantes, que jugó a los bolos con semejantes masas de granito.

Probablemente lo conoceréis en verano, al igual que las piscinas de Termas de Monfortinho, la de Penha-García, o la del Club Campo de Tiro, pero venir en otoño o en invierno es otra historia. Mi última vez, ha sido  primera bajo un nuevo meteoro: la niebla. Si ya recomiendo siempre el sitio cuando sea época de menos gente, bajo el manto ceniciento el entorno se vuelve aún más misterioso, mágico, bucólico y así una ristra de adjetivos interminable.

20151011_141751Abajo una lluvia pertinaz y recalcitrante, dota a las fachadas de las casas imbricadas en la roca, de una textura aún más especial, y algo inexplicable te invita a subir, más despacio que de costumbre para guardar en la retina esa sucesión de instantes, La Iglesia Mayor, la Rúa Da Chapela, La Torre de Lucano esbozada bajo la niebla con el gallo como testigo mudo.

Y las marafonas tan mudas como el gallo, ni oyen ni ven ni hablan, dicen que sirven para ahuyentar el mal de ojo, las tormentas,  si las pones debajo de la cama favorecen la fecundidad…hablo de unas pequeñas muñecas hechas con multicolores vestidos y una esquemática cruz que hace las veces de brazos y piernas y que constituyen una de las señas de identidad de Monsanto.

No les voy a engañar, hay que seguir subiendo con esa sensación de que los de ahi arriba en sus tiempos de gloria y ego subido, debían de sentirse como  Kate Winslet y Eduardo Di Caprio en Titanic, sí,  en esa escena que se nos viene a todos a la memoria.

20151011_142138

Lo cierto es que esta vez, con la niebla no hay nada de esa vasta vista que alcanza hasta España: la perspectiva es sencillamente la nada.

20151011_141747

Probablemente no les suponga tanta novedad, pero esa combinación de moles inmensas de granito, circundando al castillo templario, y las murallas del mismo perfectamente integradas constituyen un escenario sobrecogedor bajo la niebla.

La historia de este tipo de lugares está siempre articulada en torno a hechos bélicos, unos de fuera que vienen a someterte, los de dentro que se suben hasta lo mas alto para no ser sometidos. De nuevo Masada viene a la memoria. Cuentan que aquí en el Monte Isla, aproximadamente hacia el Siglo II los romanos (que eran los de fuera que vienen a someter) tratan de llegar durante ¡7años!  hasta los de arriba; en medio de esta dinámica de asedio de, los habitantes de Monsanto arrojan una ternera, minuciosamente cebada para que vieran que de escasez nada, que se podían quedar allí hasta cansarles.

Cameringo_20151012_025119

Y es que ser un monte, ser una isla, ser todo eso y más,, te puede salvar el pellejo en más de una ocasión.  Y ahora, Monsanto no sería ya el mismo sin la roca, sin los romanos, sin los templarios, sin las marafonas, sin los atardeceres de verano y sin los días cortos con “nevoeiro”.

Sin los autobuses que acarrean los turistas y sin la GNR (Guardia Nacional Republicana) que mira circunspecta si aparcas bien y donde debes.

20151011_140313

Si llegan hasta Termas de Monfortinho, hagan una pausa en el baño si es verano, o agarren el chubasquero y unas botas. Vayan cuando no sea puente, cuando no sea previsible que a alguien más se le ocurra..VAYAN AL REVES de la gente, por donde nadie suba, busquen el recoleto y recóndito sendero entre callejuelas que los lleve hasta arriba y luego si tienen la suerte de ir en un dia de lluvia, de esos en los que arriba se torna en niebla, puedan quizás oir entre las tremendas moles graniticas los ecos de batallas pasadas, de los guerreros lusitanos lanzando al aire proclamas contra el romano invasor…Por que Monsanto es un monte, es una isla, es todo eso y más.

Anuncios

SALVATERRA DO EXTREMO. LA FRONTERA QUE NUNCA EXISTIÓ (2A PARTE).

WP_20141210_16_28_26_Pro__highres
Laguna Nueva. Zarza La Mayor. Cáceres. Extremadura

Si, De acuerdo. La frontera puede que nunca haya existido para las gentes  que pueblan los pueblos desde los que, si afinan algo la vista y se sitúan en un lugar adecuado, pueden casi verse los de uno y otro lado. Pero..¿acaso han probado a llegar a Zarza La Mayor. (Cáceres), y girar a la izquierda a la altura del indicador que anuncia la distancia que nos separa desde ese punto a Salvaterra do Extremo?.

Han de prepararse para una progresiva “deceleración” de esta loca vida que vivimos corriendo a todas partes sin saber por que, en muchas ocasiones, como pollo sin cabeza, para sentir que algo los va a frenar progresivamente al tiempo que se van acercando al escenario expuesto en el post anterior, el Azud. Creo firmemente que por mucho que trate de transmitirles esa sensación, lo más fácil es que vengan. De camino ya hacia esa frontera que no es oficial, se van a encontrar sobre un suave promontorio  a su izquierda “La Cruz de Salvatierra”, testimonio de uno de los hechos que se enraízan en una de tantas “escaramuzas” entre españoles y portugueses.

Cuenta la tradición oral zarceña que en uno de los períodos en los que los portugueses osaban entrar hasta la población, hicieron el intento de arrebatarles una de sus imágenes religiosas. el Nazareno. A pesar de la necesaria logística derrochada para llevar la talla hasta Salvaterra, llegaron hasta un punto en el que las fuerzas los abandonaban y la empresa les parecía a todas luces imposible. Parece que no lo intentaron una única vez y en todas las demás intentonas había un freno invisible que los detenía allí…y es que a veces la historia misma nos recuerda que el tiempo aquí se detiene y que transcurre a otra velocidad??  Ofuscados terminaron por dejar allí la talla y Zarza erigió allí mismo esa cruz conmemorativa de tamaña historia…o, ¿acaso leyenda?.fd327f938f76f1481cadb398671b3a54

SALVATERRA DO EXTREMO (LA FRONTERA QUE NUNCA EXISTIÓ) 1ª PARTE.

 

La historia, como en tantas ocasiones, tiene en pocos kilómetros de distancia,lugares significados que saca en algún momento de su contexto para hacerlos conocidos y a renglón seguido devolverlos al olvido. Así ocurre en el contexto fronterizo, ítem más, con la cercana frontera de Piedras albas, por donde Manuel Leguineche pasó para en aquel 1974 averiguar que la Revolución de los Claveles estaba triunfando en Portugal.

Pero ésta que les traigo, es quizás una de aquellas que estuvo pero nunca permaneció del todo, una de esas trampillas  extraoficiales para pasar contrabando para cimentar relaciones prohibidas, ya sean amores o comercio, en definitiva para vivir al pie de la frontera.

El Río Eljas, Erges para los portugueses conforma la frontera natural, pleno de estampas de una belleza singular jalonado por suaves meandros arenosos que  más tarde mudan en un ejercicio de maravillosa escultura sobre el granito merced a Siglos de erosión  para abrirse camino intratable hacia su final en el Tajo (Los “Cañones del Eljas”) justo bajo el Castillo fronterizo de Peñafiel son un perfecto ejemplo de ello.

El Azud que  sirve para el paso de vehículos por esta frontera “extraoficial”, fue como casi siempre en las ocasiones en las que las gentes van por delante de sus gobernantes costeado entre los dos municipios fronterizos allá por el 2008, Zarza La Mayor aquí en Cáceres, y Salvaterra Do Extremo, pequeña aldea fronteriza de la Beira Baixa Portuguesa.

WP_20141128_16_18_52_Pro__highres

Cada año eligen un día, para solazarse de su pequeña conquista, dsfrutando conjuntamente de ese pequeño espacio que a veces parece una tierra de nadie hurtada a mapas y tratados

doDSC_0019nde el tiempo parece que se detiene por un momento y nos regala desde una desconexión telefónica, hasta amaneceres u ocasos dignos de degustar como el mejor de los manjares para la vista.

 

 

 

Comenzando

2014_08_27_20_06_14_ProShotEn Los años 80, en Roma había gente descontenta por el hecho de que iban a abrir un Mcdonald, con el manido concepto de “fast food” (comida rápida).Como protesta nació el movimiento “comida lenta”; una rama de ese movimiento es el “slow way”. Viaje lento, coma lento y VIVA lento.

Vamos pues a viajar lento, comer lento y VIVIR lento huyendo de los masificados flujos turísticos, carreteras embotadas por turistas estresados. Las pequeñas atracciones de cada lugar a ambos lados de la frontera  se tornarán grandes a menos velocidad.