El puente sobre el río “guay”.

Al hablar de historias épicas sobre puentes quizás la primera que nos llega a la cabeza es la historia sobre la construcción del ferrocarril de Birmania en plena Segunda Guerra Mundial de la cual me he tomado la licencia de adaptar su título “El puente sobre el río Kway” pero volvamos mucho más cerca…

Quisiera proseguir con algunas definiciones de la RAE: Guay: “Que es muy bueno o extraordinario”. Azud: Barrera hecha en los ríos con el fin de desviar parte del caudal para riego u otros menesteres. 

Estas dos palabras tan dispares dentro del acervo de nuestro idioma están fuertemente ligadas en esta, durante mucho tiempo “tierra de nadie”, (terra de ninguem). Pues aunque en el sentido literal, la frontera estaba perfectamente delimitada, siempre existía ese espacio vacuo y permeable a la interacción social, cultural y comercial de los habitantes de los pueblos rayanos.  Muchas son las fronteras (todo comienza allá por el lejano Siglo XII) y algunas famosas con puentes e incluso  sobre el mismo Eljas aguas abajo como la existente entre Piedras Albas y Segura por donde Leguineche entró a informarse sobre la Revolución de los Claveles , la de Ayamonte en Huelva, o la que une el puente internacional de Tuy (Pontevedra) con Valença do Minho (Viana Do Castelo. Región Norte).

 

Pero todas ellas tan solemnes tan importantes y tan oficiales (desde el Tratado de Shengen de 1985 ya no tanto) se quedan en nada para los habitantes de la Beira y el Valle del Alagón. Ellos tienen un azud (açude) que les ayuda a cruzar esta frontera fuera de los grandes recorridos fronterizos sin puentes de hierro, sin puentes romanos sin trenes transfronterizos y sin “mega estructuras” como se dice ahora.

DSC_0004-4

Mucho esfuerzo costó ya hacer una extraña plataforma cimbreante de tablas sobre bidones por los que los más avezados comenzaron a cruzar por que ANTES de aquel 5 de Mayo de hace diez años aprox, todo era diferente. Por eso decidieron festejar cada año aquella gesta que tras muchas batallas burocráticas les permitió pasar de aquel extraño remedo de puente bamboleante a un azud que al menos permitía el paso habitual  mediante una convivencia un convivio entre las dos poblaciones interesadas y sus aldeas cercanas.

Aquel río al que se le llama ribera y no por ello se desmerece era una frontera permeable por oscuras veredas en noches oscuras a mochileros o macuteiros como se les llamaba en la cercana Sierra de Gata. Allí mismo al querer ser erradicados mediante bando estos actos y la posterior negativa a acatar éste gestaron una palabra bien conocida Contrabando.  Miradas furtivas con la carga a la espalda a la espera de que el camino estuviese a salvo de los Cuerpos de Seguridad que cada país destinó a evitar este tipo de actos. Hablamos ya de un contexto muy diferente a los Siglos XVII o XVIII pero solo tenemos que adentrarnos algo mas en la Raya y encontrarnos el Arroyo Tabaquero en Ceclavín para ir sintiendo la influencia que en la toponimia dejaba todo esto.

Para comprender la epopeya que estas buenas gentes acometieron al sacarse un puente  “de la manga” para huir del aislamiento que el río les causaba hay que citar pues el antes y el después sólo así seremos conscientes de la importancia de aquellos primeras ediciones de su convivencia anual 2005, 2006 o 2007 donde tantas personas vivían de forma paralela el aislamiento que les suponía no poder cruzar de un modo habitual y sin exponerse a riesgos de toda suerte y forma.  Muchas de ellas pudieron verse y abrazarse tras muchas vicisitudes que los fueron situando a un lado y al otro de la Raya.

DSC_0012-38-Editar_HDR

Sobre sus cabezas  se alza impertérrito el Castillo de Peñafiel vigía del cañón del Eljas y de muchas escaramuzas, batallas, miradas furtivas y carreras amparadas  en noches sin luna.

 

La convivencia anual zarceña- salvaterrense tiene algunas reglas no escritas. Los dos municipios se combinan para aportar las viandas y las bebidas de modo alternado cada año al igual que se alterna el emplazamiento de la misma. Ello no es óbice para que por circunstancias concretas todo pueda ser revisado, es lo que tiene, que todo pueda ser tratado en medio de un amplio abanico de delicias gastronómicas como: “porco no espeto”morcelas (morcillas) leitâo (cochinillo) y otras excelencias de la cocina portuguesa. Ítem más añadan las carnes bien guisadas y embutidos varios que pasan por parte de los zarceños además de los buenos caldos y quesos  que se juntan desde los dos lados. Se puede alternar un vino Verde con un Ribera del Guadiana por ejemplo sin despeinarse. Ni que decir tiene que la hospitalidad zarceña y salvaterrense está asegurada.

DSC_1253-26

Es pues momento de entenderse con gestos transversales al idioma con demostraciones de aprecio y cariño mútuos que cimentan lo que empezó años atrás.

DSC_0007-33.DSC_0008-34DSC_1242-15

DSC_0005-31DSC_0002-28DSC_0006-32DSC_1243-16

Este año han contado además con la presencia de un grupo de personas de la cercana localidad beiroa de Monfortinho “Cantigas da Aldeia” que se dedican a fomentar y recuperar la música popular de su comarca. Como instrumento estrella portan el Adufe que es una auténtica joya instrumental heredada de los moriscos que poblaron la península hasta que fueron expulsados allá por el Siglo XVII. La etimología original sería  de la palabra árabe Ad-duf Adduf que hace referencia a un pandero cuadrado que en algunas regiones como ésta se toca solo con las manos.

DSC_0016-42

DSC_0017-43DSC_1247-20DSC_1250-23-Editar

En el punto álgido del almuerzo (almoço) se mezclan sin problema los sones del adufe y las canciones de la Beira con sevillanas o rumbas sin ningún problema.

Y es que como decía el insigne Isaac Newton “Los hombres construímos demasiados muros y no suficientes puentes”.

DSC_0162-115

Anuncios

Penha Garcia : el río que nació en un mar. 2a parte.

Molino que no muele,algo le duele.

DSC_1055-77

…Después cuando lleguen abajo junto al río, a este que cometió la osadía de plantar cara a las montañas pujantes del lecho del mar puede que se sientan, como decía Carl Sagan como “un pálido punto azul”. Con esa sensación de estar junto a una construcción a escala humana pero en un escenario pétreo hecho para dioses.DSC_1026-48¿Cómo les diría yo? como una visita a Liliput y a renglón seguido a Brobdingnag o lo que es lo mismo como si Gulliver emprendiese una protocolaria visita consecutiva a estos dos mundos contrapuestos como en el libro. Primero el mundo diminuto y después el colosal para la escala humana. Tras cruzar un bucólico puente y dejando a nuestra izquierda el embalse (barragem), nos vamos acercando al molino harinero de rodezno que con tanto mimo han conservado los penhagarcienses. A todo esto los enormes farallones cuarzíticos nos ocultan Penha García y el resto de poblaciones de La Beira Baja visibles desde arriba.

DSC_1075-95

Aquí podemos apreciar el rodezno girando dentro del cárcavo.

 

Al menos aal lado español de la frontera ya desde el Siglo XVIII se establecían cinco tipos de harina: delgada, media, gruesa,menudillo y  salvado; y el uso de este tipo de aprovechamiento molinar resultaba más común dispuesto en modo escalonado junto a varios más. (Existen así en el Río Sil afluente del Miño).

DSC_1059-81Aquí podemos apreciar otra parte harto importante del molino: La tolva para echar el cereal las dos piedras que se friccionan, una fija, la solera debajo y la otra móvil  correra. La  Tarabilla que es cordel que cuelga en el aire,, en este caso con una campanilla que va sonando cuando el molino funciona y que está presente cuando las piedras están al aire. Una de las dos piedras está mediante un eje vertical conectada al rodezno que al mismo tiempo va a recibir el empuje del agua a voluntad al incidir ésta en los álabes cucharas que el rodezno posee a tal efecto.

Hay en muchas ocasiones oportunidadesDSC_1060-82 de ver en acción estos monumentos durmientes que sólo durante unos instantes cobran vida. En medio del silencio reinante suena el roce de las piedras como el fragor de una lejana batalla alterado por el tintinear de la tarabilla en su roce continuo sobre la piedra. Puedes cerrar los ojos un instante , hacer desaparecer el embalse y hacer crecer de paso el Ponsul y su empuje sobre el rodezno e ítem mas oler esa mezcla de madera húmeda desde abajo y el olor de la cebada o el centeno o acaso el trigo que pudiera molerse entre esas centenarias piedras.

Como si acabasen de moler allí están las medidas de volumen usadas para el trasiego diario de cereal colocadas como testigos mudos de todo DSC_1068-87lo que aconteció dentro de aquellos pequeños muros de piedra.

Y no sólo eso aprovechando todos los edificios anejos al mohinho, se puede visitar un depósito de fósiles, lo más abundante son las crucianas (las ya citadas huellas de los trilobites en el lecho de aquel mar) y algún skolitho (huella en el terreno de la presencia de los antepasados de las actuales lombrices, gusanos etc).

DSC_1041-63Es en suma un retroceso en el tiempo aún más brutal que en el molino pero que juntos ambos conforman la historia geológica, antropológica y social de esta zona tan especial.

Como decía Serrat: Son aquellas pequeñas cosas que nos dejó un tiempo de rosas, en un rincón,  en un papel o en un cajón, las que por aquí también nos podemos encontrar en una suerte de mini museo “antropológico-molinar” guardadas con mucho mimo y que cuentan historias.

Historias de tiempos pasados, DSC_1049-71DSC_1052-74

de vidas pasadas y de un trabajo arduo domesticando el río y recorriendo tan dificiles sendas por este gran sinclinal de relieve apalachense que es ni más ni menos la zona en la que nos encontramos.  Mientras tanto, mientras discutimos por las pizarras armoricanas y por el sexo de los ángeles, las puertas se van cerrando y alli quedan tolva, tarabilla, solera correra, rodezno, cárcavo,cruciana, skolithos,

y el velocipede (triciclo).DSC_1036-58

 

Penha Garcia: el río que nació en un mar. 1a Parte

DSC_1024-46DSC_1017-39Si. es un sitio donde hacen un buen “bacalhao”, donde celebran un mercado medieval en Agosto, donde se hace escalada, donde hay una piscina perfecta para el verano. Quizás sean dos partes de un mismo todo que conforman el modus vivendi de la población beiroa de Penha García. La orografía dicta las reglas aquí: te obliga a vivir en calles empinadas jalonadas de desniveles en curva ascendente dignos del  Alpe d’Huez.

DSC_0992-14 De repente entre el esfuerzo para recuperar el resuello y el ansia de ver que hay al otro lado de la Cima, el Castillo que se intuye como final del camino no es sino una estación de paso hacia la historia fósil de Penha García. Es una curiosa sensación imaginarse a caballeros medievales escudriñando estos farallones graníticos salpimentados de rastros de trilobites, huellas de sus paseos tan “pichis” por lo que entonces era el lecho marino. DSC_1087-107

Cuando pisas este enclave tan particular, desde donde divisas la Serra da Estrela en Portugal y Sierra de Gata en España, te embarga una macedonia de sensaciones:no sabes si mirar a los granitos que pueda tu vista alcanzar, mirar al fondo donde el ahora domesticado Ponsul está atrapado por el embalse y anestesiado por el rodezno de un molino aún operativo, o mirarte a tí mismo bajo el prisma de Antoine de Saint- Exupéry en El Principito: Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.

Por que probablemente no necesitemos a estos últimos para sentir que en última instancia,estamos ante el triunfo del mundo rural practicando la cultura de lo mínimo de lo tranquilo y de lo verdaderamente importante. Seguramente muchos de los habitantes de Penha García no llegaron a saber con certeza que terreno pisaban ni bajo que período geológico se gestó todo aquello. Muy probablemente sus preocupaciones eran otras las tribulaciones derivadas  del ajetreado mundo moderno ni fueron ni van con ellos. Pueden probarlo cuando vengan: DSC_0989-11

Pueden saciar la sed derivada del desnivel de sus calles y comprar pan amasado en el horno unos momentos antes. Tendrán que seguir ascendiendo e incluso para pasar a la vertiente norte tengan que discurrir DSC_1019-41 por una de las calles más breves que puedan imaginarse pero todo tiene su recompensa.

Después cuando lleguen abajo junto al río …

Sortelha, Cielo y Piedra.

DSC_0250-01Entrar en Sortelha es entrar en la Edad Media […] Lo que da carácter medieval a este aglomerado es la enormidad de las murallas que lo rodean, su espesor, y también la dureza de la calzada, las calles empinadas, y, encaramada sobre piedras gigantescas, la ciudadela, último refugio de los sitiados, última y tal vez inútil esperanza. (Viaje a Portugal. José Saramago).

Sobre todo para los que ya somos del Oeste, el paisaje no cambia mucho al cruzar la frontera, las encinas se convierten en “azinheiras”, los robles en “carbalhos”, o los alcornoques, en “sobreiros”, pero aún falta un último ingrediente que es común denominador, en muchas de las aldeas portuguesas:

La piedra, o la roca, que parece lo mismo pero no es igual. En este caso hemos de referirnos a un extenso  afloramiento rocoso. Permítanme circunvolar los versos de Bécquer situándonos en esta pequeña villa medieval. -¿Qué es granito?-, dices mientras clavas en mi espalda las murallas que me circundan y defienden mi ciudadela. – Granito eres Tú.DSC_0318-01DSC_0251-01

 

Estamos a 760 metros sobre el nivel del mar, en un formidable emplazamiento para construir un asentamiento, conferirle el estatus poco menos que de infranqueable e invencible, en un gran macizo granitico que tiene forma de sortija, “sortelha“, en portugués; conforme a esta versión de su origen, la misma génesis de la fábrica de sus murallas posee esa misma forma ensortijada.

Además de esto, los vocablos hispano-lusos respectivamente sortija y “sortelha” encierran también un oscuro e incierto significado al respecto de ciertas cualidades  mágicas que se pierden en el lejano tiempo de su misma fundación. Sortilegio procede asimismo de la misma raíz sort, sortis, (fortuna, azar, suerte). En Eljas (Sierra de Gata, Cáceres), hallamos la voz en Fala (Lagarteiru)  “surtisha”.

E ítem más, para rizar el rizo, les traigo a colación,  el juego o corrida de la sortija, básicamente, un entretenimiento medieval que consistía en disponer un pequeño anillo o aro, colgando de una cinta, a su vez de una cuerda, o dispuesto entre dos palos. La hazaña consistía en engarzarla en sus lanzas mientras pasaban con sus caballos a la carrera. Actualmente, me consta que, transformado en las carreras de “cintas”, se realiza en comarcas fronterizas extremeñas: Valle del Alagón, y Sierra de Gata,  además de en muchas más a lo largo y ancho de toda la Península.

…Y en Baleares, y en Italia (sortiglia), y en Argentina…

Recuerden al entrar por la puerta y plantarse frente a la Varanda de Pilatos,  reflexionar sobre esto: ¿realmente hemos perdido la capacidad de edificar y vivir sobre el suelo que nos rodea de una manera armoniosa?. Como sucede en muchos pueblos y aldeas ibéricas, cuyo origen está tremendamente imbricado con la presencia de enormes moles pétreas, sus gestores y constructores consiguieron armonizar su existencia con lajas o bolos de granito asimilándolos para sus construcciones y pasando a formar parte fundamental de tus techos , suelos, o murallas.

DSC_0266-01

Sinceramente, no hay duda que es un escenario incomparable bajo un esplendoroso cielo azul, pero lejos de asentarme en la objetividad, confieso abiertamente  la predilección, en estos territorios fronterizos por el maridaje extraño que constituyen los dias nublados o neblinosos sobre estas villas medievales y el halo de misterio que vierten sobre sus murallas, piedras, matacanes, ciudadelas, pelourinhos, portadas manuelinas, y en definitiva por todos y cada uno de sus rincones que estan a la espera de pies incansables y de  ojos curiosos. Podrán transitar por sus calles y murallas observados por gatos curiosos y que gozan de buena salud y gran porte, seguramente vayan tras sus pasos mientras van contemplando sin solución de continuidad, el castillo que es Monumento Nacional en Portugal desde primeros del Siglo XX, la Iglesia Matriz bajo la advocación de Nuestra Señora de Las Nieves y las distintas capillas que se van sucediendo intramuros además del rollo de justicia (Pelourinho) o de la Casa del Viento que suena…

No olviden si son presa del Síndrome Dicaprio, gritar desde la muralla la conocida frase “titánica”.

MONSANTO: EL MONTE ISLA BAJO LA NIEBLA

20151011_142123

Monsanto es un monte, es una isla, es todo eso y más, o acaso más metafóricamente, una Masada Palestina trasladada a tiro de piedra de la frontera con España por el empecinamiento de un gigante de manos gigantes, que jugó a los bolos con semejantes masas de granito.

Probablemente lo conoceréis en verano, al igual que las piscinas de Termas de Monfortinho, la de Penha-García, o la del Club Campo de Tiro, pero venir en otoño o en invierno es otra historia. Mi última vez, ha sido  primera bajo un nuevo meteoro: la niebla. Si ya recomiendo siempre el sitio cuando sea época de menos gente, bajo el manto ceniciento el entorno se vuelve aún más misterioso, mágico, bucólico y así una ristra de adjetivos interminable.

20151011_141751Abajo una lluvia pertinaz y recalcitrante, dota a las fachadas de las casas imbricadas en la roca, de una textura aún más especial, y algo inexplicable te invita a subir, más despacio que de costumbre para guardar en la retina esa sucesión de instantes, La Iglesia Mayor, la Rúa Da Chapela, La Torre de Lucano esbozada bajo la niebla con el gallo como testigo mudo.

Y las marafonas tan mudas como el gallo, ni oyen ni ven ni hablan, dicen que sirven para ahuyentar el mal de ojo, las tormentas,  si las pones debajo de la cama favorecen la fecundidad…hablo de unas pequeñas muñecas hechas con multicolores vestidos y una esquemática cruz que hace las veces de brazos y piernas y que constituyen una de las señas de identidad de Monsanto.

No les voy a engañar, hay que seguir subiendo con esa sensación de que los de ahi arriba en sus tiempos de gloria y ego subido, debían de sentirse como  Kate Winslet y Eduardo Di Caprio en Titanic, sí,  en esa escena que se nos viene a todos a la memoria.

20151011_142138

Lo cierto es que esta vez, con la niebla no hay nada de esa vasta vista que alcanza hasta España: la perspectiva es sencillamente la nada.

20151011_141747

Probablemente no les suponga tanta novedad, pero esa combinación de moles inmensas de granito, circundando al castillo templario, y las murallas del mismo perfectamente integradas constituyen un escenario sobrecogedor bajo la niebla.

La historia de este tipo de lugares está siempre articulada en torno a hechos bélicos, unos de fuera que vienen a someterte, los de dentro que se suben hasta lo mas alto para no ser sometidos. De nuevo Masada viene a la memoria. Cuentan que aquí en el Monte Isla, aproximadamente hacia el Siglo II los romanos (que eran los de fuera que vienen a someter) tratan de llegar durante ¡7años!  hasta los de arriba; en medio de esta dinámica de asedio de, los habitantes de Monsanto arrojan una ternera, minuciosamente cebada para que vieran que de escasez nada, que se podían quedar allí hasta cansarles.

Cameringo_20151012_025119

Y es que ser un monte, ser una isla, ser todo eso y más,, te puede salvar el pellejo en más de una ocasión.  Y ahora, Monsanto no sería ya el mismo sin la roca, sin los romanos, sin los templarios, sin las marafonas, sin los atardeceres de verano y sin los días cortos con “nevoeiro”.

Sin los autobuses que acarrean los turistas y sin la GNR (Guardia Nacional Republicana) que mira circunspecta si aparcas bien y donde debes.

20151011_140313

Si llegan hasta Termas de Monfortinho, hagan una pausa en el baño si es verano, o agarren el chubasquero y unas botas. Vayan cuando no sea puente, cuando no sea previsible que a alguien más se le ocurra..VAYAN AL REVES de la gente, por donde nadie suba, busquen el recoleto y recóndito sendero entre callejuelas que los lleve hasta arriba y luego si tienen la suerte de ir en un dia de lluvia, de esos en los que arriba se torna en niebla, puedan quizás oir entre las tremendas moles graniticas los ecos de batallas pasadas, de los guerreros lusitanos lanzando al aire proclamas contra el romano invasor…Por que Monsanto es un monte, es una isla, es todo eso y más.

SALVATERRA DO EXTREMO. LA FRONTERA QUE NUNCA EXISTIÓ (2A PARTE).

WP_20141210_16_28_26_Pro__highres
Laguna Nueva. Zarza La Mayor. Cáceres. Extremadura

Si, De acuerdo. La frontera puede que nunca haya existido para las gentes  que pueblan los pueblos desde los que, si afinan algo la vista y se sitúan en un lugar adecuado, pueden casi verse los de uno y otro lado. Pero..¿acaso han probado a llegar a Zarza La Mayor. (Cáceres), y girar a la izquierda a la altura del indicador que anuncia la distancia que nos separa desde ese punto a Salvaterra do Extremo?.

Han de prepararse para una progresiva “deceleración” de esta loca vida que vivimos corriendo a todas partes sin saber por que, en muchas ocasiones, como pollo sin cabeza, para sentir que algo los va a frenar progresivamente al tiempo que se van acercando al escenario expuesto en el post anterior, el Azud. Creo firmemente que por mucho que trate de transmitirles esa sensación, lo más fácil es que vengan. De camino ya hacia esa frontera que no es oficial, se van a encontrar sobre un suave promontorio  a su izquierda “La Cruz de Salvatierra”, testimonio de uno de los hechos que se enraízan en una de tantas “escaramuzas” entre españoles y portugueses.

Cuenta la tradición oral zarceña que en uno de los períodos en los que los portugueses osaban entrar hasta la población, hicieron el intento de arrebatarles una de sus imágenes religiosas. el Nazareno. A pesar de la necesaria logística derrochada para llevar la talla hasta Salvaterra, llegaron hasta un punto en el que las fuerzas los abandonaban y la empresa les parecía a todas luces imposible. Parece que no lo intentaron una única vez y en todas las demás intentonas había un freno invisible que los detenía allí…y es que a veces la historia misma nos recuerda que el tiempo aquí se detiene y que transcurre a otra velocidad??  Ofuscados terminaron por dejar allí la talla y Zarza erigió allí mismo esa cruz conmemorativa de tamaña historia…o, ¿acaso leyenda?.fd327f938f76f1481cadb398671b3a54

SALVATERRA DO EXTREMO (LA FRONTERA QUE NUNCA EXISTIÓ) 1ª PARTE.

 

La historia, como en tantas ocasiones, tiene en pocos kilómetros de distancia,lugares significados que saca en algún momento de su contexto para hacerlos conocidos y a renglón seguido devolverlos al olvido. Así ocurre en el contexto fronterizo, ítem más, con la cercana frontera de Piedras albas, por donde Manuel Leguineche pasó para en aquel 1974 averiguar que la Revolución de los Claveles estaba triunfando en Portugal.

Pero ésta que les traigo, es quizás una de aquellas que estuvo pero nunca permaneció del todo, una de esas trampillas  extraoficiales para pasar contrabando para cimentar relaciones prohibidas, ya sean amores o comercio, en definitiva para vivir al pie de la frontera.

El Río Eljas, Erges para los portugueses conforma la frontera natural, pleno de estampas de una belleza singular jalonado por suaves meandros arenosos que  más tarde mudan en un ejercicio de maravillosa escultura sobre el granito merced a Siglos de erosión  para abrirse camino intratable hacia su final en el Tajo (Los “Cañones del Eljas”) justo bajo el Castillo fronterizo de Peñafiel son un perfecto ejemplo de ello.

El Azud que  sirve para el paso de vehículos por esta frontera “extraoficial”, fue como casi siempre en las ocasiones en las que las gentes van por delante de sus gobernantes costeado entre los dos municipios fronterizos allá por el 2008, Zarza La Mayor aquí en Cáceres, y Salvaterra Do Extremo, pequeña aldea fronteriza de la Beira Baixa Portuguesa.

WP_20141128_16_18_52_Pro__highres

Cada año eligen un día, para solazarse de su pequeña conquista, dsfrutando conjuntamente de ese pequeño espacio que a veces parece una tierra de nadie hurtada a mapas y tratados

doDSC_0019nde el tiempo parece que se detiene por un momento y nos regala desde una desconexión telefónica, hasta amaneceres u ocasos dignos de degustar como el mejor de los manjares para la vista.

 

 

 

Comenzando

2014_08_27_20_06_14_ProShotEn Los años 80, en Roma había gente descontenta por el hecho de que iban a abrir un Mcdonald, con el manido concepto de “fast food” (comida rápida).Como protesta nació el movimiento “comida lenta”; una rama de ese movimiento es el “slow way”. Viaje lento, coma lento y VIVA lento.

Vamos pues a viajar lento, comer lento y VIVIR lento huyendo de los masificados flujos turísticos, carreteras embotadas por turistas estresados. Las pequeñas atracciones de cada lugar a ambos lados de la frontera  se tornarán grandes a menos velocidad.